Apuestas sencillas:
Son las apuestas normales, aquellas en las que apostamos una cierta cantidad de dinero, dependiendo del bankroll de cada uno, a una cuota que la casa de apuestas nos ofrece. Por ejemplo, si apostamos 10 € a cuota 2 y acertamos nuestra apuesta, la casa nos devolverá 20 €, con lo que la ganancia neta será de 10 €.
Apuestas combinadas:
Son aquellas apuestas en las que combinamos dos o más eventos, es decir, dos o más apuestas simples. Esto quiere decir que la cuota final de nuestra apuesta combinada será el resultado de multiplicar las cuotas de cada una de nuestras apuestas simples. Ejemplo:
Partido A (a una cuota de @2) + Partido B (a una cuota de @4)= Apuesta combinada a una cuota de @8.
Si apostamos 10 € a la combinación de nuestro partido A+B y acertamos nuestra apuesta, la casa nos pagará un total de 80 €, con lo que nuestra ganancia neta será de 70 €.
Las apuestas combinadas tienen un requisito obvio, y es que hay que acertar todos los eventos que combinemos. Si elegimos seis partidos de fútbol y los combinamos, acertando cinco de ellos, nuestra apuesta combinada será perdedora. No obstante, si uno de los eventos se anula, la cuota de ese evento no contará para nuestra combinada, pero no la habremos fallado y nuestra apuesta combinada de seis partidos pasará a ser de cinco solamente.
Por último, hay que comentar que cada casa de apuestas tiene su máximo de eventos permitidos en combinadas, mientras en una bookie te permiten combinar hasta 12 eventos, en otras no permiten más de 6.
Apuestas de sistema:
Son apuestas combinadas, pero en grupos independientes de 2 ó más apuestas. ¿Qué quiere decir esto? Pues lo explicaremos con un ejemplo de tres partidos para entender el funcionamiento y a partir de ahí, sólo hay que ir añadiendo eventos.
Suponemos que vamos a hacer una apuesta de sistema con tres partidos (A, B y C) La cuota de cada partido, para hacer nuestro ejemplo, la vamos a considerar @2 cada uno. Vamos a hacer una apuesta de sistema llamada “Apuestas Dobles” En ella, vamos a combinar los partidos en lotes de dos. Como solo tenemos tres partidos, el cálculo es fácil. Nuestras apuestas son las siguientes:
1.- Partido A (a cuota @2) + Partido B (a cuota @2)= Combinada A+B (a cuota @4)
2.- Partido A (a cuota @2) + Partido C (a cuota @2)= Combinada A+C (a cuota @4)
3.- Partido B (a cuota @2) + Partido C (a cuota @2)= Combinada B+C (a cuota @4)
Y ahora hablemos de dinero. Si realizamos una apuesta de sistema “dobles”, tenemos, como hemos visto, tres apuestas diferentes, cada una de ellas con la combinación de dos partidos. Si apostamos 10 € a cada una de estas apuestas, estamos invirtiendo un total de 30 €. Vamos a ver lo que ganaríamos en cada caso concreto:
1.- Acertamos todos los partidos: Ganaríamos un total de 120 €. Tres apuestas combinadas a una cuota @4 cada una, con una inversión de 10 € en cada una de ellas, nos dan una ganancia de 120 € (40 + 40 +40)
2.- Acertamos dos de los tres partidos: Ganaríamos un total de 40 €. Sólo hemos acertado una de las tres apuestas dobles que hemos hecho ¿Pero por qué, si he acertado dos de los tres partidos? Pues fácil, si recordamos lo que hemos explicado antes. Suponemos que hemos acertado los partidos A y B y hemos fallado el C. Como teníamos tres apuestas dobles, que eran: (A+B), (A+C) y (B+C), las apuestas en las que aparezca el partido fallado (el C) las hemos fallado. Por ello, sólo habríamos acertado la combinada doble (A+B) a cuota @4, ó sea, 40 € brutos.
3.- No acertamos ningún partido: Evidentemente no ganamos nada.
Estas apuestas combinadas se pueden hacer con más pronósticos. Por ejemplo, si elegimos cuatro partidos (A, B, C y D) tendríamos seis apuestas dobles (A+B, A+C, A+D, B+C, B+D y C+D) y jugaríamos un total de 60 €, a 10 € cada apuesta combinada doble.
También, en vez de dobles, podemos hacer ”combinadas triples” e incluso “cuádruples” ó “quíntuples”. El funcionamiento es el mismo que con las dobles, pero nuestras combinadas incluyen 3, 4 ó 5 eventos respectivamente.
Pondremos un ejemplo de “apuestas triples” con 4 eventos (A, B, C y D) Jugaremos las siguientes apuestas triples en nuestra apuesta de sistema, con la cuota final resultante que sea, siguiendo la misma explicación que con las apuestas dobles:
(A+B+C), (A+B+D), (A+C+D), (B+C+D) O sea, jugaremos cuatro apuestas triples independientes, a una cuota de @8 cada una de ellas, suponiendo que la cuota de cada partido es @2.












